Sobre los Rituales

Siempre hemos encontrado en la historia de la humanidad rastro de espiritualidad y misticismo y , por consiguiente de Ritual. El Ritual es la representación de fórmulas mágicas, y de gestos no menos mágicos, que dan la posibilidad a quienes los practican de estar en condiciones de recibir un secreto o revelación. Toda espiritualidad contiene uno o varios rituales, como ocurre con todas las religiones (cristiana, judía, etc) y, de la misma forma, también posee un núcleo oculto o mensaje secreto para la mayoría, destinado sólo a los Iniciados y que es la dimensión esotérica de la religión. En el judaísmo este ocultismo es la Cábala, en el cristianismo, el Evangelio de San Juan es claro exponente de esa dimensión. A este aspecto oculto de la espiritualidad le damos el nombre de núcleo porque, sin duda, es el corazón de la misma, donde encontramos los misterios mas elevados y las explicaciones más convincentes. Sin embargo, ello no puede se revelado a todo el mundo: “No arrojéis perlas a los cerdos” decía Cristo haciendo alusión a la enseñanza oculta.
Un ignorante no puede someterse sin riesgo a experimentar con la Ciencia de la Química; de igual forma que un no iniciado no podrá acercarse sin peligro a las verdades, sistemas y prácticas de la Alquimia, la Magia o la Invocación. Aprender el Ritual no es tarea rápida, sino que precisa dedicación y trabajo. Es un Arte que necesita su tiempo, en el que la experimentación por si mismo es la mejor forma de captar su autentica significación, y servirá de cimiento para los futuros trabajos del mago.
El Ritual está lleno de poder y belleza, de luces, vestiduras, movimientos concertados, fuertes invocaciones y símbolos que son exponentes de la ciencia oculta; todos ellos son elementos que varían según la tradición a la que pertenezcan (egipcia, celta, cabalística, etc.)
La parte más significativa del Ritual es, quizás su “intención”. Los Rituales no están destinados para la diversión del individuo, sino para el esclarecimiento interior del mismo, permitiendo a la vez la unión con la divinidad, ya que de alguna forma, el mago se convierte en canal de manifestación de los dioses con quienes está trabajando dentro del Ritual, y que se encuentran también dentro de él mismo. La fuerza o el poder de esta manifestación superior, estará condicionada por el matiz de la personalidad del oficiante y de los que estén trabajando con él. Por eso mismo es importante buscar mas armonía y equilibrio dentro de sí, mantener una disciplina diaria, encontrando niveles internos nuevos y más profundos, tener la capacidad de no alejarse de los dioses de los demás – ya que toda tradición puede ser válida -, el único criterio es que sea aprendida y utilizada dentro de un camino de luz y amor.








