TODOS LOS CAMINOS SE UNEN EN LA MONTAÑA
Pregunta: -La conciencia, ¿es un valor superior al amor?
Respuesta: -El pico más alto es la culminación de todos los valores: verdad, amor, conciencia, autenticidad, totalidad… En el pico más alto son indivisibles…-están separados solamente en los oscuros valles de nuestra inconciencia; están separados solamente cuando están contaminados, mezclados con otras cosas…y cuando se vuelven puros, se hacen uno…-cuanto más puros, más se acercan entre sí…
Por ejemplo, cada valor existe en muchos planos, cada valor es una escalera de muchos peldaños… En el escalón más bajo, el amor es lujuria, y toca el infierno, y en el peldaño más alto el amor es oración y toca el paraíso…y entre estos dos hay muchos otros planos fácilmente discernibles…
En el deseo, el amor ocupa sólo un 1 por ciento; el 99 por ciento restante son otras cosas: celos, obsesiones egocéntricas, posesividad, rabia, sexualidad…-es más físico, más químico, no hay nada demasiado profundo…Es muy superficial…-menos profundo que la piel…
Y a medida que vas subiendo, las cosas se hacen cada vez más profundas; empiezan a tener nuevas dimensiones…-lo que era solamente algo fisiológico entra en una dimensión psicológica…lo que era solamente algo biológico se vuelve psicológico…-nosotros compartimos lo biológico con todos los animales; lo psicológico, en cambio, no…
Cuando el amor sube más alto todavía, -o más profundo, que es lo mismo-, entonces empieza a llenarse de algo espiritual…se vuelve metafísico…Solamente Buddhas, Khrishnas, Cristos, conocen esa clase de amor…
El amor se extiende por todo el camino y así pasa con otros valores…-cuando el amor es 100 por ciento puro, no podés distinguir entre amor y conciencia…porque en ese momento ya no son dos…no podés distinguir, ni siquiera entre el amor y Dios, porque tampoco son dos…-de ahí la afirmación de Jesús que
Dios es amor…los hace sinónimos…-hay una gran intuición en eso…
En la periferia, aparece todo separado del resto…en la periferia, la existencia es una multitud…pero a medida que vas acercándote al centro, la multitud empieza a derretirse, a disolver y surge la unidad…
En el centro todo es uno; por lo tanto, tu pregunta vale sólo si no comprendés las más altas cualidades del amor y la conciencia…-si tenés aunque sea un vislumbre del Everest, del pico más alto, no tiene sentido en absoluto…
Preguntás:
“¿La conciencia es un valor superior al amor…?”
No hay nada ni más alto ni más bajo; en realidad, no existen dos valores en absoluto…-existen tal vez dos caminos que del valle llevan a la cumbre…
Un camino es el de la conciencia, el de la meditación: el camino del Zen; el otro es el camino del amor, el camino de la devoción, de los bhaktas, de los Sufis…Estos dos caminos están separados cuando empezás la jornada; entonces tenés que elegir…Pero de todas maneras, cualquiera que elijas de estos dos van a llevarte a la misma cumbre…y a medida que vas acercándote a esta cumbre, vas a sorprenderte, porque los viajeros del otro camino se van acercando también a vos…y de a poco, los dos caminos se vuelven uno, empiezan a fusionarse…Y cuando hayas llegado a lo último, ya son uno…
La persona que sigue el camino de la conciencia, encuentra el amor como una consecuencia de la conciencia, como un subproducto, como su sombra…-y la persona que sigue el camino del amor, encuentra la conciencia como una consecuencia, como un subproducto, como su sombra…porque son las dos caras de la misma moneda…
Y acordate que si a tu conciencia le falta amor, todavía está impura; todavía no llegó al 100 por ciento de su pureza…todavía no es realmente conciencia…todavía debe estar mezclada con alguna inconciencia…todavía no es pura luz -debe haber algún parche de oscuridad adentro tuyo, todavía trabajando, funcionando, influenciándote, dominándote…Y si tu amor no se encuentra con la conciencia, entonces todavía no es amor…debe ser algo más bajo, algo más cercano al deseo que a la oración…
Que sea un criterio: si seguís el camino de la conciencia, que el amor sea el criterio…-cuando tu conciencia de pronto florece en amor, sabé prefectamente bien que se dio la conciencia, que alcanzaste el samadhi…Si seguís el camino del amor, entonces que la conciencia sea el criterio, como una piedra de tope…-cuando de repente, en el mismo centro de tu amor, como salida de la nada empieza a surgir una llama de conciencia, sabé perfectamente bien que volviste a casa…¡regocijate!
Osho









