ESTREMECETE EN EL SEXO

Shiva dijo:
“Cuando en un abrazo se sacudan tus sentidos como hojas, estremecéte…”
“Cuando en un abrazo”, en una profunda comunión con tu amante, “se sacudan tus sentidos como hojas, estremecéte”.
Llegamos incluso a tener miedo: cuando la gente hace el amor, por lo general no deja que sus cuerpos se muevan demasiado, porque si lo hacen, el acto sexual se extiende a todo el cuerpo… Podés controlarlo cuando está localizado en el centro sexual; entonces la mente puede controlar; en cambio, cuando se extiende a todo el cuerpo, no; podés ponerte a temblar, podés ponerte a gritar y no vas a poder controlar tu cuerpo una vez que este toma las riendas…
Generalmente, reprimimos los movimientos; particularmente, en todo el mundo, reprimimos todos los movimientos, en especial el temblar de las mujeres…Ellas se quedan quietas, como cuerpos muertos; vos le hacés algo a ellas; ellas no te hacen nada a vos; son simples compañeras pasivas…¿Porqué pasa esto?,
¿Por qué en todo el mundo los hombres reprimen a las mujeres en semejante forma? Porque tenemos miedo -porque una vez que poseemos el cuerpo de la mujer, es muy difícil para un hombre satisfacerla, porque una mujer puede tener orgasmos en cadena, pero el hombre no; el hombre puede tener solamente un orgasmo, en cambio, la mujer puede tener una cadena de ellos…Hay casos reportados de orgasmos múltiples…Cualquier mujer puede tener por lo menos 3 orgasmos en cadena, pero el hombre solamente puede tener uno; y con el orgasmo del hombre se excita la mujer, que ya está lista para más orgasmos; entonces la cosa se pone difícil, ahora, ¡Cómo nos las arreglamos!
¡Sacudite!, ¡Vibrá! Dejá que todas las células de tu cuerpo bailen y esto va para ambos…La amante también baila, todas sus células vibran…Solamente así se van a poder encontrar ambos, y este encuentro no va a ser mental; va a ser un encuentro bioenergético…
Estremecerse es sencillamente maravilloso, porque cuando te ponés a temblar en tu acto sexual, la energía fluye por todo el cuerpo, vibra por todo el cuerpo…Se involucran todas las células de tu cuerpo, se llenan de vida, porque toda célula es una célula sexual…
Nacemos porque se unieron dos células sexuales, de esta forma se creó tu ser y tu cuerpo; esas dos células sexuales están en todas partes dentro de tu cuerpo; ellas se multiplicaron y multiplicaron y multiplicaron, pero tu unidad básica se mantiene, y esta es la célula sexual…Cuando te estremecés en todo tu cuerpo, no solamente se da un encuentro tuyo con tu amante; también adentro de tu cuerpo, cada célula, se une con su célula opuesta…y este vibrar lo demuestra…Puede parecer animal, pero el hombre es un animal, y no tiene nada de malo…
Entregáte, estremecéte, y mientras lo hacés, no te quedes distanciado; no seas un espectador, porque la mente es el espectador…¡No te mantengas por encima! Se el estremecimiento mismo, volvete el temblor; olvidate de todo y se el vibrar…No está estremeciéndose tu cuerpo, sos vos, todo tu ser; vos llegás a ser el estremecimiento mismo; de esta forma ya no hay dos cuerpos, dos mentes…Al principio hay dos energías que se estremecen, pero al final hay solamente un círculo -no dos…
¿Qué va a pasar en este círculo? La unidad…Vas a ser parte de una fuerza existencial -no de una mente social, sino de una fuerza existencial…Vas a formar parte de todo el cosmos…En ese temblor vas a ser parte de todo el cosmos; ese es un momento de gran creación…De ser cuerpos sólidos pasaron a disolverse, se volvieron líquidos que fluyen uno en el otro…La mente se pierde, se pierde la división…Logran la unidad…
Esto es adwaita: esto es no dualidad; y si no podés sentir esta no dualidad, todas las filosofías de no-dualidad son inútiles, son solamente palabras…Una vez que conocés este no-dual momento existencial, recién entonces podés entender los Upanishads; recién entonces podés entender a los místicos -lo que quieren decir cuando hablan de unidad cósmica, de una totalidad…Porque recién entonces no estás separado del mundo, ni ajeno a él; de esta forma, la existencia se convierte en tu hogar; y con este sentimiento de que
“Ahora me siento en casa en la existencia…”
desaparecen todas las preocupaciones; recién entonces no hay angustia, no hay lucha, no hay conflicto.
Esto es lo que Lao Tzu llama Tao, lo que Shankara llama adwaita…Vos podés elegir tu propia palabra, para nombrarlo, pero mediante un abrazo con profundo amor, es fácil sentirlo…Mantenete vivo, estremecéte y llegá a ser ese vibrar…
Osho








