CELEBRANDO LA CONCIENCIA

Pregunta: -Después de trabajar con las técnicas catárticas durante algunos años, siento que están dándose en mí, una profunda armonía, equilibrio y centramiento internos.
Pero vos decís que antes de entrar en la fase final del samadhi, uno pasa por un gran caos…
¿Cómo sé si estoy terminando con la fase caótica?
Respuesta: -Primero, que ya viviste en un caos desde hace cientos de vidas…no hay nada nuevo, esto es muy antiguo…y segundo que los métodos dinámicos de meditación, que tienen la catarsis como base, permiten que se expulse todo el caos acumulado en tu interior…y esta es la belleza de estas técnicas; no podés sentarte en silencio, pero sí podés hacer la meditación dinámica o caótica muy fácilmente…
Una vez que se expulsa el caos, empieza a darse un silencio en vos…entonces en ese momento sí podés sentarte en silencio…Si se hace correcta y continuamente, las técnicas catárticas de meditación, van a disolver todo tu caos, expulsándolo al exterior -no vas a necesitar pasar por un estado de locura…
Pero si te sentás en silencio como sugiere Patanjali…-Patanjali no tenía métodos catárticos…parece que en su época no se necesitaban demasiado, porque la gente era naturalmente muy silenciosa, pacífica, primitiva…La mente todavía no funcionaba tanto…la gente dormía bien, vivían como animales…no eran muy dados a pensar, y menos todavía a la lógica o lo racional…-estaban más centrados en el corazón…-como todavía sigue estando esta gente primitiva hoy en día…Y la vida era tal, que permitía mucha catarsis automáticamente…
Por ejemplo, un leñador no necesitaba ninguna catarsis, porque solamente cortando madera, expulsaba todos sus instintos asesinos…-cortar madera es como asesinar un árbol…o un picapedrero que tampoco necesita hacer una meditación catártica, porque ya la está haciendo todo el día…pero para el hombre moderno las cosas cambiaron…-ahora vivís en tal comodidad, que no hay posibilidad de ninguna catarsis en tu vida…-a no ser que manejes como un loco…
Por eso, en occidente, cada año muere más gente por accidentes automovilísticos, que por cualquier otra cosa…Esa es la enfermedad más grande…
Ni el cáncer, ni la tuberculosis, ni ninguna otra enfermedad se cobra tantas vidas como los accidentes de tránsito…En un año de la segunda guerra mundial, murieron millones de personas, pero más personas mueren cada año, en todo el mundo, por causa de los conductores locos…
Te habrás dado cuenta, si manejás, que siempre que estás con bronca vas rápido…seguís apretando el acelerador y te olvidás completamente del freno…Cuando sentís odio, o estás irritado, el auto se convierte en un medio de expresión…porque estás viviendo en tal comodidad, que cada vez hacés menos con el cuerpo y vivís cada vez más en la mente…
Los que saben sobre los centros más profundos del cerebro, dicen que la gente que trabaja con sus manos, siente menos ansiedad, menos tensión; duermen bien, porque las manos están conectadas con la mente más profunda, con los centros más profundos del cerebro…-tu mano derecha con el hemisferio izquierdo y tu mano izquierda con el derecho…Cuando trabajás con las manos, fluye tu energía de la cabeza a las manos y así se libera…La gente que trabaja con sus manos, no necesita una catarsis, pero la gente que trabaja con la cabeza, necesita mucha catarsis, porque acumula mucha energía, y en su cuerpo no hay conductos, no hay aperturas para facilitar que salga la energía…da vueltas y vueltas adentro de la mente y de esta forma la mente enloquece…
En nuestra cultura, en nuestra sociedad -en la oficina, en la fábrica, en el mercado…-, la gente que trabaja con la cabeza, es la que encabeza, y los que trabajan con sus manos, son los trabajadores manuales…y esto es peyorativo…La palabra manual se convirtió en algo inferior…
Cuando Patanjali estaba trabajando en estos sutras, el mundo era totalmente diferente; la gente era manual, no había necesidad específica de catarsis, porque la vida era en sí misma una catarsis; entonces se podían sentar en silencio muy fácilmente, pero vos no podés…
Por consiguiente, inventé estos métodos catárticos -solamente después de ellos vas a poder sentarte en silencio, no antes…
“Después de trabajar con las técnicas catárticas por algunos años, siento que están dándose en mí una profunda armonía, equilibrio y centramiento internos…”
Bueno, ahora no te inventes problemas… Dejá que te pase esto… -fijate cómo tu mente, ya está metiendo la nariz… Tu mente te dice:
“¡¿Cómo puede ser?!… ¡Primero tengo que pasar por el caos!”
Y esta misma idea lo puede generar… -esto es lo que yo observé: la gente anhela silencio, y cuando empieza a darse, no pueden creerlo… -es demasiado bueno para ser verdad, y esto le pasa particularmente a la gente que siempre estuvo autocondenándose, no puede creer que le pase esto…
“¡Es imposible!… le pudo haber pasado a Buddha, o a Jesús…pero, ¿a mí?… no, no puede ser…”
Me vienen a ver; están tan perturbados por el silencio que están experimentando, que no lo pueden aguantar…
“¿Es verdad, o me lo estoy imaginando…?”
¿Para qué preocuparse?… Incluso si es tu imaginación, creo que es mucho mejor que imaginarse odio, que es mucho mejor que imaginarse sexo, o lujuria…
Y te digo: nadie puede imaginarse el silencio…la imaginación siempre necesita alguna forma, y el silencio no la tiene…Imaginación quiere decir pensar en imágenes, y el silencio no tiene imagen, así que no podés imaginártelo… no hay posibilidad, no podés imaginar la iluminación, no podés imaginar el satori, el samadhi, el silencio…para nada; la imaginación necesita alguna base, alguna forma, y el silencio no la tiene, es amorfo, indefinible…-nadie nunca lo pudo retratar, nadie lo pudo pintar…nadie pudo tallar una imagen suya…-nadie puede hacer esto…
Porque no podés imaginar el silencio…-la mente hace sus propios trucos, la mente va a decirte:
“Debe ser tu imaginación… ¿Cómo puede ser que a un tipo tan estúpido como vos, le haya llegado el silencio…? Lo debés estar imaginando…”
O puede decirte:
“Este tipo Osho te hipnotizó… -Debés estar engañándote de alguna manera…”
No te inventes estos problemas…-la vida ya tiene los suficientes…Cuando te llegue el silencio, disfrutalo, celebralo…-eso significa que expulsaste las fuerzas caóticas y por eso la mente se empeña en jugar su última carta…hace su juego hasta el mismísimo final, sigue jugando hasta lo último…y en el último momento, cuando la iluminación está a punto de suceder, también ahí la mente hace su último juego, porque es su última batalla…
Pero no te preocupes por eso…-si es o no real, o si en algún momento va a llegar el caos o no, porque pensando de esta manera, ya lo trajiste…porque es tu idea la que puede traer el caos y cuando el caos ya está acá, tu mente va a decirte:
“¡Viste!, ¡yo te avisé!; ¡ahora escuchame de una vez!”
La mente hace sus propias predicciones… Primero, te dá una semilla y cuando germina, te dice:
“¡Viste!, ¡hace rato que vengo advirtiéndotelo…! ¡ya de ante mano te avisé que estabas engañándote…!”
El caos ya está acá, y llegó por una idea…entonces, ¿para qué preocuparte si en el futuro va a venir el caos o no…o si ya pasó y no te enteraste?…En este preciso instante estás en silencio -¿porqué no lo festejás? Y te digo: si lo festejás va a crecer…En este mundo de conciencia, no hay nada que te ayude más que la celebración…-la celebración es como regar una planta, y la preocupación es justamente lo contrario, es como cortar las raíces…-¡sentíte feliz! Bailá con tu silencio…este momento está acá…-suficiente, ¿para qué pedir más? El mañana se va a cuidar de sí mismo; este instante es demasiado, ¿porqué no lo vivís, festejás, compartís, disfrutás?…Dejá que se vuelva una canción, un baile, una poesía…dejá que sea creativo…deja que tu silencio sea creativo, hacé algo con esto…
Podés hacer millones de cosas, porque no hay nada más creativo que el silencio; no necesitás convertirte en un gran pintor, famoso en el mundo entero, en un Picasso, ni tenés que volverte un Henry Moore, un gran poeta…esas ambiciones de ser grande, son de la mente no del silencio…
A tu manera, por muy pequeña que sea, ponete a pintar…a tu manera, por muy pequeña que sea, hacé un verso, un poema…a tu manera, por muy pequeña que sea, cantá una canción, bailá un poco, celebrá y vas a descubrir que el momento siguiente va a traerte todavía más silencio…-y cuando te das cuenta que cuanto más celebrás, más se te da; que cuanto más compartís, más capacidad de recibir tenés, cada momento sigue creciendo, creciendo y creciendo…
Porque el momento siguiente siempre nace de este mismo momento, entonces, ¿por qué te preocupás?…si este momento es silencioso, ¿cómo va a nacer el caos?, ¿de dónde va a salir?…siempre nace de este momento…si soy feliz en este momento, ¿cómo voy a ser infeliz después?
Si querés que el próximo momento sea infeliz, vas a tener que hacerte infeliz en este, porque de la infelicidad nace la infelicidad, y de la felicidad nace la felicidad…Cualquier cosa que quieras cosechar en el momento siguiente, la tenés que sembrar ahora mismo…Una vez que dejaste que entre la preocupación y te ponés a pensar que el caos va a venir, bueno, entonces, va a estar viniendo, vos ya lo trajiste…-ahora lo vas a tener que cosechar, porque ya llegó, ahora ni siquiera tenés que esperar el próximo momento, porque ya está acá…
Acordate de esto -y es realmente algo extraño: fijate que cuando estás triste nunca pensás que puede ser imaginario…yo nunca me crucé con un homber que estando triste diga que tal vez sea sólo su imaginación…La tristeza siempre es perfectamente real, pero, ¿y la felicidad? Inmediatamente algo parece equivocado y te ponés a pensar: “Debe ser mi imaginación…”
Cuando te ponés tenso, en cambio, jamás pensás que pueda ser tu imaginación…Si podés pensar que tu tensión y tu angustia pueden ser imaginarios, van a desaparecer…-y si pensás que tu silencio y tu alegría son imaginarios, también van a desaparecer…
Cualquier cosa que tomes como real, lo llega a ser; cualquier cosa que tomes como irreal, lo llega a ser también…Vos sos el creador de todo el mundo a tu alrededor -acordate bien de esto…Es tan raro alcanzar un momento de felicidad, de regocijo…-no lo desperdicies pensando…Pero si no hacés nada, si no bailás, si no cantás, si no compartís, la posibilidad está ahí…la misma energía que pudo haber sido creativa, va a generar la preocupación…va a generar nuevas tensiones en tu interior…
La energía tiene que ser creativa; si no la usás para la felicidad, la misma energía vacante va a ser aprovechada por la infelicidad…-y para eso tenés tantos hábitos, y tan profundamente arraigados, que este cambio del flujo de energía se da fácil y naturalmente en vos…Pero para la felicidad es un trabajo cuesta arriba…
Por eso, durante los primeros días, vas a tener que estar constantemente conciente; cada vez que haya un momento de felicidad, dejá que te sobrecoja, que te posea, disfrutalo totalmente y de esta manera, ¿cómo va a ser diferente el momento siguiente?, ¿de dónde va a llegar la infelicidad?
Vos mismo estás creando tu propio tiempo en tu interior…-tu tiempo, no es el mío…y existen tantos tiempos paralelos como existen mentes, no hay un tiempo; si hubiese un tiempo, bueno, entonces tendríamos serios problemas, porque si fuese así, nadie podría llegar a ser un Buddha, en medio de toda esta humanidad miserable, porque todos perteneceríamos al mismo tiempo…pero no, no es el mismo…-mi tiempo, viene de mí, depende de mi creatividad…Si este momento es bello, el siguiente va a nacer todavía más bello, pero este es mí tiempo…Si este momento es triste para vos, seguramente que el próximo va a ser todavía más triste, y ese es tu tiempo…Existen millones de líneas paralelas de tiempo…-y hay unas cuantas personas que existen sin tiempo y me refiero a aquellos que llegaron al estado de la no-mente…No tiene tiempo porque no piensan en el pasado…si ya pasó…-solamente los tontos piensan en el pasado, porque cuando algo pasó, pasó…
Hay un mantra budista:
“Gate, gate, para gate -swaha…” (“Ya pasó, ya pasó, absolutamente pasó; dejá que se vaya al fuego…”)
El pasado ya pasó y el futuro todavía no llegó, entonces, ¿para qué preocuparse?…cuando llegue, veremos…Vas a estar ahí para recibirlo, entonces, ¿para qué vas a preocuparte ahora?…Lo que pasó, pasó; lo que no llegó, no llegó todavía, entonces sólo nos queda este momento, puro, intenso, con energía…¡vivílo!…si es silencioso, estate agradecido; si es de regocijo, agradecele a Dios, tené confianza; y si podés confiar, va a crecer…-si en cambio, desconfiás, ya lo empezaste a envenenar…
Osho








