Alquimia en la Edad Media

image

Los sucesores de los griegos en el estudio de las

substancias fueron los alquimistas medievales, aunque

sumergidos en la magia y la charlatanería, llegaron a

conclusiones más razonables y verosímiles que las de

aquellos, ya que por lo menos manejaron los materiales

sobre los que especulaban.

Durante la edad media, especialmente entre los siglos

5 y 15, la ciencia fue oscurecida por las inquietudes

religiosas. Sin embargo, en el siglo 7 la ciencia reapareció

con los árabes, quienes habían acumulado los antiguos

conocimientos de los egipcios y de la filosofía antigua griega

a través de la escuela alejandrina, fundando una práctica:

la alquimia, el precedente de la química.

La alquimia europea fue heredada de los árabes de

esta forma:

1º- La influencia árabe penetró en occidente primero por

España: el califato de Córdoba alcanzó su apogeo durante

los reinados de Abderramán II (912-961) y de al-Hákam II

(961-976). Se crearon escuelas y bibliotecas que atrajeron

a los estudiantes de todo el mundo mediterráneo. Según la

tradición, el monje Gerbert, más tarde Papa con el nombre

de Silvestre II (999-1003), fue el primer europeo que

conoció las obras alquímicas escritas por los árabes, aunque

personalmente fuera sobre todo teólogo y matemático.

2º- Pero fueron principalmente las Cruzadas las que

pusieron al occidente en relación con la civilización árabe y

despertaron vivo interés por la ciencia oriental. Observemos

también que Scicilia constituye un nexo entre Oriente e

Italia: el astrólogo Miguel Escoto dedicó su De Secretis

(1209), obra en la cual las teorías alquimistas estaban

extensamente desarrolladas, a su maestro el emperador

Federico II de Hohenstaufen.

La alquimia comenzó a ponerse de moda en occidente

a mediados del siglo 12, época en la cual fue traducida del

árabe al latín la obra conocida con el nombre de Turba

philosophorum (la turba de filósofos). Las traducciones del

árabe aumentaron progresivamente y suscitaron en el siglo

13 una extraordinaria boga literaria de la alquimia.

Los alquimistas consideraron los metales como

cuerpos compuestos, resultantes de 2 propiedades

comunes: el mercurio, que era lo metálico, y el azufre, que

era lo combustible. Posteriormente consideraron un tercer

principio, la sal, identificada con la solidez y la solubilidad.

Estos principios alquimistas sustituyeron durante la Edad

Media a los elementos de la filosofía helénica. Una idea

inmediata fue la posibilidad de conseguir la transmutación

de los metales, mediante la combinación de esos tres

principios, pero esta transmutación sólo podía ser factible

en presciencia de un catalizador al que se llamó piedra

filosofal. La historia de la alquimia es básicamente la

búsqueda de la piedra filosofal. Por otra parte los

alquimistas confundidos con magos y brujos, sufrieron

persecución por parte de las autoridades religiosas.

Tratando de explicar las diversas propiedades de las

sustancias, los alquimistas atribuyeron dichas propiedades

a determinados elementos, que añadieron a la lista.

Identificaron el mercurio como el elemento que confería

propiedades metálicas a las sustancias, y el azufre, como el

que impartía la propiedad de la combustibilidad.

Según aquellos alquimistas, una sustancia puede

transformarse en otra simplemente añadiendo y

sustrayendo elementos en las propiedades adecuadas. Un

metal como el plomo, por ejemplo, podía transformarse en

oro agregándole una cantidad exacta de mercurio. Durante

siglos prosiguió la búsqueda de la técnica adecuada para

convertir en oro un "metal base" y en esto se basó toda la

alquimia medieval. En este proceso, los alquimistas

descubrieron sustancias mucho más importantes que el oro,

tales como los ácidos minerales y el fósforo.

Los ácidos minerales: nítrico, clorhídrico y,

especialmente sulfúrico; introdujeron una verdadera

revolución en los experimentos de la alquimia. Éstas

sustancias eran ácidos mucho más fuertes que el más

fuerte conocido hasta entonces (el ácido acético o vinagre),

y con ellos podían descomponerse las sustancias, sin

necesidad de emplear altas temperaturas ni recurrir a

largos períodos de espera.

El primer ácido mineral en descubrirse fue

probablemente el ácido nítrico, hecho por la destilación de

salitre, vitriolo y alumbre. El que presentó más dificultades

fue el ácido sulfúrico, que era destilado del vitriolo o

alumbre solos pero requería contenedores resistentes a la

corrosión y el calor. Mucho más difícil fue el ácido

clorhídrico que era destilado de sal común o sal de

amoníaco y vitriolo o alumbre.

De todas formas, pocos alquimistas se dejaron tentar

por éstos importantes éxitos secundarios, para desviarse de

lo que ellos consideraban su búsqueda principal. Muchos

simulaban producir oro por medio de trucos de

prestidigitación para ganar el apoyo financiero de los

mecenas.

Los trabajos de los alquimistas de la Edad Media ,

aunque infructuosos en el descubrimiento de la piedra

filosofal y del elixir de la larga vida, y por tanto estériles,

produjeron indudables progresos en la química de

laboratorio, puesto que prepararon nuevas sustancias,

inventaron aparatos útiles y desarrollaron técnicas

empleadas más tarde por los químicos. Desde el punto de

vista metodológico, se debe a los alquimistas una operación

fundamental en química: la operación de pesar. Sus filtros

exigían una dosificación minuciosa de los ingredientes que

se mezclaban: así en sus laboratorios “fáusticos”, los

alquimistas elaboraron lo que más tarde iba a ser el método

cuantitativo.

¿Te gustó este artículo? Entonces puede interesarte suscribirte al boletín y recibir en tu correo artículos parecido todos los días




Artículos Similares:

Rifas semanales de SOY ESPIRITUAL
Buscador Mágico
Diccionario de Sueños

Foro Espiritual

Páginas y Frases para facebook

Postales Espirituales

cheque de la abundancia

Publicidad Espiritual

carta natal

Sanación a Distancia

Calculadora del Amor